Cómo saber que la Biblia es la Palabra de Dios

(Carta enviada en 1991 al periódico local El Imparcial en respuesta a artículo de sacerdote católico ridiculizando la posición cristiana de la infalibilidad e inspiración de la Biblia)

Sr. Director:

Le agradecería que publicara en su periódico, en la sección "Cartas de los lectores" esta carta dirigida al sacerdote Sarmiento en respuesta a su artículo "La Biblia" publicado en su medio informativo el pasado 29 de mayo; con el propósito de que se aclaren algunos datos históricos importantes relacionados con el tema.

La Bilbia es la Palabra de Dios. La Biblia no contiene, sino que es la Palabra de Dios. Decir que "contiene" da lugar a pensar que hay más "Palabra de Dios" fuera de ella, y que no todo lo que en ella se encuentra es palabra de Dios, sino que contiene además algo que puede no ser palabra de Dios. Por supuesto ambas implicaciones son sostenidas por la Iglesia Católica.

Dios Inspiró a Hombres llenos del Espiritu Santo. No se debe ridiculizar el hecho de que Dios haya utilizado hombres para escribir Su palabra, y que entre lo que escribieran expresamente se incluyera la afirmación de que lo que escribían era (y es) La Palabra de Dios. Dios bien pudo, ya que es Todopoderoso, inspirar a hombres a escribir la Biblia y guardarlos de error, así como también pudo haber guiado - según afirma el Sr. Sarmiento- a la Iglesia Católica, compuesta nada menos que por hombres, a que determinaran infaliblemente que la Biblia contiene la Palabra de Dios. Ciertamente los escritores sagrados no se iban a estar "comiendo las uñas" esperando que una de muchas iglesias oficialmente calificara sus escritos como palabra de Dios.

La Biblia es la Palabra de Dios no solamente porque Ésta así lo dice. Además del hecho irrebatible de que lo Biblia es lo que dice ser: La Palabra de Dios; tal afirmación no descansa (exclusivamente) en ese hecho, ni (definitivamente) en lo que una iglesia (como si la Iglesia Católica tuviera la exclusiva de Dios) diga o deje de decir al respecto. La Biblia es la Palabra de Dios según lo determinó el Cristianismo en el curso de los primeros cinco siglos, en un tiempo en el que la Iglesia Católica aún no existía como el sistema religioso que es ahora. Los antepasados cristianos determinaron lo que se llama el Canon del Nuevo Testamento (ya que el del Antiguo siglos atrás ya se había determinado) en base a cuatro factores:

  1. Que el libro en cuestión hubiera sido escrito por uno de las apóstoles, o alguien íntimamente ligado a ellos.
  2. Que el libro tuviera evidencias irrefutables de ser inspirado divinamente.
  3. Que el libro no contuviera material que se contradijera con el resto de las Escrituras.
  4. Que tuviera aceptación universal entre los cristianos.

Evidencias Internas y Externas de la Inspiración de la Biblia. La Biblia no solamente es la Palabra de Dios porque ella lo dice, existen evidencias internas y externas que lo corroboran:

  1. Como evidencias internas se pueden mencionar:

  1. El testimonio de Cristo mismo: En Lucas 24:44 Cristo habla de las Escrituras Hebreas -que corresponden a Nuestro Antiguo Testamento- citándolas, como Palabra de Dios, en las tres partes como la dividían los judíos: Moisés (La Ley o Torá ), Los Profetas (Nabim ) y los Salmos (Escritos o Kethubim ). Lo dijo Cristo, lo escribió Lucas, si no es creíble, entonces ambos fueron mentirosos.
  2. Con respecto al Nuevo Testamento, su origen divino depende una vez más de la credibilidad de Cristo. En Juan 16:12-13 Jesús les promete a sus discípulos que les revelaría, por medio del Espíritu Santo, algo que en ese momento no podían sobrellevar (el Nuevo Testamento), diciendo que él (el Espíritu Santo) los guiaría a toda verdad. ¿Acostumbraba Cristo a decir mentiras? Después, los escritos de los apóstoles quedan corroborados como Palabra de Dios por los mismos receptores; ejemplo: 1 Tesalonicenses 2:13 Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.
  3. En 2 Pedro 3:15-16 nada menos que el apóstol Pedro compara los escritos de Pablo con "las otras Escrituras", el Antiguo Testamento. ¿Sabría "el primer Papa" lo que estaba diciendo?
  4. Otras evidencias internas incluyen la armonía que hay entre todos los 66 libros (los libros apócrifos incluidos en el Canon de la Iglesia Católica no estaban incluidos en el Canon judío al principio, nunca Cristo ni los apóstoles citaron de ellos), la unicidad de su mensaje, y hasta las supuestas contradicciones, ya que nadie escribiría un libro en forma tan "descuidada" si quisiera que lo consideraran de origen divino.

 

  1. Entre las evidencias externas se pueden mencionar (por incluir unas pocas):

  1. Su poder para cambiar vidas. Como las de Isaac Newton, Galileo Galilei, Benjamin Franklin, Cristobal Colón, Benito Juárez, Abraham Lincoln, George Washington, el actual presidente de Guatemala, el humilde autor de este escrito, y muchísimos otros.
  2. Su sobrevivencia a pesar de tantos ataques encarnecidos sufridos a través de tantos siglos.
  3. c) Los descubrimientos arqueológicos, como los encontrados en las cuevas de Qumram, conocidos como los Rollos del Mar Muerto.; y otros hallazgos arqueológicos.
  4. El testimonio encontrado en literatura pagana como en los antiguos escritos babilonios, hindúes, el Corán, etc.
  5. Etc., etc., etc.

El Testimonio de Cristo. La Biblia, todas y cada una de sus partes es (no contiene) la Palabra de Dios, más que por la aparentemente ingenua afirmación que hace de sí misma, por el testimonio de Cristo; Dios mismo.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" 2 Timoteo 3:16-17

Atte.

 

José Luis Torres Aguilera, M. en Teología